Rosetta cata más de 150 cafés al año y conserva solo los que se ganan un lugar en el estante: lotes de origen único procedentes de Sudamérica y Centroamérica, África y Asia, micro-tostados en pequeños lotes para preservar lo que distingue a cada uno en lugar de diluirlo en una mezcla.
El control de calidad no es una comprobación puntual. Los lotes nuevos se catan junto a tuestes de una semana para detectar cualquier desviación antes de que llegue a la taza, un nivel de vigilancia continua que la mayoría de los tostadores reserva para lotes de competición, no para el stock diario.
Visite el sitio oficial de Rosetta Roastery →«El café es un producto orgánico. No permanece estático, es algo vivo.»Jono Le Feuvre, cofundador de Rosetta Roastery
El compromiso de Rosetta con la cata y el ajuste continuos (nunca dar por sentado que el lote del mes pasado seguirá siendo bueno para siempre) refleja el estándar que Riva One se exige a sí misma a nivel operativo. Lo bueno no es un punto fijo; es un proceso que se sigue comprobando.
Más de 150 cafés catados al año; solo se conservan los excepcionales.
Origen único, trazable hasta una finca y una región concretas.
Catado y revisado constantemente, lote tras lote.
Granos Rosetta recién tostados en cada suite, molidos al momento con su máquina De’Longhi de grano a taza.
Organizar a través del conserje